(o geometrizando las relaciones humanas, lo que le quede mejor y te haga seguir leyendo)
He decidido que este blog no va a ser sobre el humo de los ingenios, ni política de café ni críticas hipotéticas de cine ni recetas dietéticas ni ninguna de esas estupideces, que son para boludos. Ya es hora de que estemos para otra cosa. Por ejemplo, geometría. Triángulos, redondeles, rayas, todo eso. Eso sí que es una meta digna de alcanzar. De paso, intentando brindarle a las ciencias exactas un poco de calidez humana. Ir más allá del frio número, de golpe que uno más uno no sea siempre, siempre, pero siempre, todas las veces dos. Que a veces se pueda equivocar. ¿Un día el uno más uno quiere ser mil? ¡Y, dejálo! ¡Que sea libre! ¡Que sea haga hombre carajo! Que recorra el mundo, se dé la cabeza contra la pared, que se ponga en pedo, que lo internen en una clínica, que se escape, que los de seguridad le peguen un tiro, no, pará, eso último no. Bueno, vos me entendés.
Deseo, por lo tanto, compartir con ustedes los últimos descubrimientos del Departamento de Matemáticas de la Universidad de Villa Amalia, donde se intenta aplicar las leyes espaciales al mundo de las relaciones humanas:
1: LA “BURBUJA”.
Esta esfera imaginaria transparente e intáctil recubre, como una membrana protectora, a todos los seres humanos, indicando los límites espaciales entre un ser humano y otro. La superficie de la burbuja sólo permite ser superada en encuentros amorosos o en salvajes escenas de pugilato. Cuando algunas personas, por lo general por encontrarse en estado de ebriedad (o porque no tuvieron un papá y una mamá que les explique cómo tratar con otros seres humanos) invaden la “Burbuja” de otra, el invadido puede reaccionar de diferentes formas, o bien retrocediendo de a poco hasta quedar arrinconado contra la pared, o bien diciendo “qué pasa, ¿te gusto?” para luego encajarle un cross en la mandíbula al sujeto invasor. En éste último caso, los límites de las Burbujas de ambos contendientes desaparecen por completo, procediendo ambos a cruzarlos repetidas veces para hacerse daño.
Fórmula de la "Burbuja": π x r >=< ¿? 3.8
2: EL “TUBO”
El “Tubo” es una especie de “Túnel” o “Manguera” formado por el trayecto que se produce durante una actividad rutinaria, por ejemplo el camino entre casita y el laburo.
La repetición diaria, durante años o décadas, sin variación alguna de este trayecto, construye esta figura topológica cuya función es lograr que el recorrido se haga sin necesidad de mirar alrededor, protegiendo nuestra percepción por completo de personas o cosas desagradables que aparezcan en el camino, como basurales, gente pobre o realidad social. A veces, por un motivo “X” (como un nuevo asfaltado en la calle, una manifestación o una sentada secundaria), debemos desviarnos brevemente del “Tubo” y entonces los eventos poco felices de la vida se nos hacen evidentes inmediatamente, como (por citar un ejemplo científico) en la película esa donde te ponías anteojos y descubrías que todos eran extraterrestres.
Para contrarrestar los efectos de estos desvíos, debemos reincorporarnos al “Tubo” lo antes posible, el cual se encargará de volver a hacernos sentir bien, como una madre que acoge a sus pequeños en su seno y les dice que “todo está bien, lo monstruos no existen…”
Fórmula del "Tubo": π + * +nh. G Rxr $ 7.22
3: EL “RELÁMPAGO”:
Se trata de un vector quebrado y vivaz que une a determinada persona con otra que ha despertado su interés por “X” motivo (afecto, haberle prestado dinero, grandes senos, etc.), y que, debido a un evento social o laboral, se encuentra separada de la primera persona por un montonazo de gente. Sin embargo, cuando el interés por esta persona supera cierta intensidad, el interesado logra, gracias a pispeos a través del gentío o ecualización auditiva, establecer un contacto permanente con la misma tratando de que “no se le escape”, por así decirlo. Se produce así el “Relámpago de la Percepción” o “Zig-Zag” que esquiva cráneos y atraviesa torsos, como un misil con localizador, hasta tocar con su “puntita” (dicho esto con el más inocente de los sentidos), casi prodigiosamente, al sujeto de interés. El “Relámpago”, desafortunadamente, suele ser unidireccional y no posibilita per se que la persona localizada permanezca en el lugar deseado.
Fórmula del "Relámpago": π / 3.15 % 7 [yy + g].
4: “THE WALL”
Es una variante de la “Burbuja”, pero más parecida a una Pared o Muro que impide, por razones laborales, afectivas o estratégicas, que los sonidos que emite un interlocutor lleguen hasta su persona. El “Muro” tiene algunos inconvenientes, como por ejemplo, la imposibilidad de resolver un problema, la incomunicación, la extensión de discusiones durante horas y la bodriez crónica, y una única pero fundamental ventaja, y es que tenés razón siempre. El “Muro” puede ser generado mediante el hablamiento encima del otro con una voz muy penetrante y fuerte o simplemente a través de la pasividad cerebral. El interlocutor puede sentirse levemente irritado luego de conversar con una persona con “Muro”, y sentirse tentado de atravesar la “Burbuja” con objetivos de agresión física, así que “The Wall” suele ser generada por personas con algún tipo de protección extra (ser tu jefe, ser pilar de los All Blacks, ser Chuck Norris, etc.)
Fórmula del “The Wall”: L x L
5: EL "ASTERISCO".
Figura generada por profesionales autónomos con gran conocimiento de las tecnologías. Su máximo orgullo es mostrarte su estudio u oficina que han puesto a todo trapo con gran cantidad de aparatitos, maquinitas y pendorchitos, que le permiten “hacer todo desde acá, sin moverme, mirá, tengo un plasma…” donde el poseedor del “Asterisco” se sitúa en el epicentro de toda la parafernalia tecnológica antes descripta de forma tal que, con sólo estirar una mano, tenga a cualquiera de ellas al alcance de su brazo.
Pronto, por el tema de la necesidad de amortización, sus maquinolas se convierten en virtuales carceleros, que “disparan” unas patitas al abdomen del sujeto desde todas direcciones, generando el “Asterisco” de marras, que le impide siquiera ir a la esquina porque total “pide delivery” y puede seguir trabajando en ese diseño mientras almuerza frente a la compu. La víctima del “Asterisco” sufre de “tironcitos” de los aparatos que lo rodean, que lo hacen sentir culpable por el tema de que mientras usa un aparato, no está usando el otro.
En unos meses, en el cento del “Asterisco”, suele producirse una úlcera.
Fórmula del "Asterisco": 0.0 #+ l34 Y.x
6: LA "CINTA DE MOEBIUS ORAL".
Esta figura se produce involuntariamente cuando entablamos una conversación con un completo semidesconocido en algún evento social, y luego de diferentes tanteos destinados al fracaso (porque el tipo se dedica al diseño de no sé qué), encontramos un punto en común de conversación: por ejemplo, el programa “Animales al Extremo” de Animal Planet. Lo que parecía un encuentro feliz, sin embargo, deviene en pesadilla cuando, agotado lo que teníamos para decir sobre “Animales al Extremo” y el Dragón de Komodo de las Galápagos, ninguno de los dos contrincantes se atreve a abandonar el tema, por temor a caer nuevamente en la incomodidad inicial, o tal vez por una misteriosa fuerza psicológica que sobrevuela ambas voluntades. Así, la conversación sobre “Animales al Extremo” sigue y sigue y los intentos de abandonarla para hablar sobre el kirchenrismo o qué loco lo del humo de los ingenios son saboteados alternativamente por los dos hablantes. Cuando uno quiere salir, el otro lo mete adentro de nuevo, diciendo algo así como “ah, y después estaba ese otro capítulo, donde…”
Cuando la señora del semidesconocido viene y lo salva de esta tortura, usted descubre que no quiere ver Animal Planet nunca más en su vida.
Fórmula de la "Cinta de Moebius Oral": E//cº 0=> 3## x 1y
7: EL "VECTOR DE LA DEFECCIÓN".
Se trata de un vector o flecha cuyo inicio está en usted, y su dirección está hacia la salida más cercana. Se genera yendo a una reunión muy bodria y sin el menor sentido, y tiene la particularidad de que afecta incluso nuestra postura corporal, obligándonos a permanecer durante los últimos 134 minutos de la reunión en la posición de “me voy parando”; postura que adoptamos en el minuto 1 de esos 134 minutos, en el momento en que creíamos que ya estaba todo dicho y nos podíamos ir a casita o a ver cosas en Youtube.
Fórmula del "Vector de la Defección": XXXYYY. ¿\7# x9
Varias cosas: 1). viva el relámpago!, 2). la posicón "me voy parando" es clásica, la próxima vez q nos veamos le voy a prestar atención a tus movimientos corporales para saber el grado de bodriez q porto cuando hablo y 3). lo de Animales Extremos me hizo acordar a tantas ocasiones de mi vida... inclusive a algunas con gente que ya conocía, como hoy que hablamos con vos de toallitas femeninas como media hora!! jejeje
ResponderEliminarAh bueno... la conversación sobre las toallitas no era un tópico que yo hubiese sacado (y que realmente esperaba terminara lo antes posible, sobre todo cuando hiciste algunos comentarios escatológicos al respecto) además, la "cinta de moebius oral" la sufre sólo el que quiere terminar la conversación (en este caso YO) y no la que sigue incorporando bocadillos del tipo "ah pero esta esa para tangas" (que es el equivalente a “ah, y después estaba ese otro capítulo, donde…”). Igual, siempre es un placer conversar con Ud. srita. Cucú, nimporta lo escatológicos que sean sus comentarios.
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